En un día de verano en 2022, voy a caminar desde muy temprano por la ciudad de Como en el norte de Italia.
Dicha caminata no tenía un destino específico pero sí una intención clara la cual era capturar la vida de turistas y locales mediante el lente de mi cámara
En efecto debido a la temprana hora de mi paseo, me encuentro con una ciudad que está apenas despertando, personas de camino a trabajar o pasear, turistas disfrutando la tranquilidad de los sitios históricos y preparándose para ir por el día.
Caminando por la ciudad alrededor del Lago Como, me encontré con la entrada a un funicular, que revisando un poco en mi teléfono hacia donde llevaba descubrí que iba hacia Brunate un pequeño pueblito en lo alto de la montaña que rodea el Lago. Por lo tanto decidí subir y explorar un poco
Al explorar un poco arriba note que al final de un camino que paseaba básicamente todo el pueblo de Brunate hay un faro muy emblemático de la zona y me decidí ir a visitar el faro donde encontré además de nuevo miedo a las alturas, unas vistas espectaculares del lago
Luego de disfrutar las espectaculares vista decidi regresar al airbnb donde me estaba hospendando para descansar un rato y luego salir nuevamente en la tarde a seguir conociendo este maravilloso lago
Para mi el norte de Italia tiene un aire de elegancia y nostalgia del pasado. Me recuerda mucho a algunas películas del estudio Ghibli que toman lugar en el adriático (a pesar de que el lago no queda tan cerca del adriático, pero se nota la inspiración)